Las
algas son una pieza clave de nuestra vida cotidiana. Aunque
es muy probable que podamos sobrevivir sin usar las algas y
sus derivados, nuestra vida cotidiana sería muy distinta
sin ellas. Aún sin pensarlo, todo el tiempo estamos en
contacto con algún derivado de las algas. Las algas y
sus productos forman parte de nuestra vida cotidiana en alimentos,
fármacos y a hasta en pintura o en nuestra ropa. Las
algas son fuente de muchos productos útiles. Tal es el
caso de los ficoloides o hidrocoloides polisacáridos,
que son unos moléculas complejas obtenidas de las algas
Pardas y Rojas, que forman sustancias coloidales cuando son
dispersados en agua. Los polisacáridos recuperados de
algas, más importantes son: los alginatos, el agar, la
laminarina, fucoidina, galactanos, y la carragenina. Entre estos
polisacáridos destacan los alginatos y el agar.
El
ácido algínico en una poliurodina compleja,
compuesta de ácido manurónico y ácido
gulurónico con enlaces -1,4. Los alginatos son sales
de ácido algínico que pueden ser formadas con
metales ligeros como Na, K, Mg o Fe (ferroso), que forman
sales solubles en agua, dando así, alta viscosidad,
por lo que pueden ser usados como emulsionantes. O bien, las
sales pueden ser formadas con metales pesados como Ca, Al,
Zn, Cu, Cr, y Fe (férrico), que dan sales insolubles
en agua, que no tienen muchos usos. Los alginatos juegan una
parte importantísima en nuestra vida cotidiana, constantemente
y sin saberlo, los comemos y hasta nos los ponemos en la piel
o en nuestras paredes. Estos importantes polisacáridos
recuperados de algas pardas, tienen numerosas aplicaciones
en el campo de la medicina: por ejemplo, son usados para hacer
impresiones dentales, y como excipientes de medicinas que
deben ser lentamente absorbidas por el cuerpo. Son usados
para emulsionar fármacos y complementos vitamínicos,
también las cápsulas que tomamos con medicinas
y vitaminas, están hechas de alginatos. Pero
no sólo con fines médicos son utilizados los
alginatos, por sus propiedades coloidales y no toxicas, también
han sido ampliamente utilizados en la industria alimenticia.
El alginato de sodio es considerado el mejor coloide usado
como estabilizador y agente cremoso para los helados. Por
eso el helado casero nunca queda igual al helado comercial.
Aunque no comas helado, no quedas exento de comer alginatos,
pues los encontramos en sopas, cremas, salsas y aderezos (mostaza
y mayonesa), como agentes que las hacen más espesas.
Las leches saborizadas tienen alginatos, en los ingredientes
están discretamente señalizados como "estabilizadores".
Un gel de alginato, cubre el paté e incluso es utilizado
para congelar el pescado. Y si no fuera suficiente con comernos
los alginatos, los usamos también en diversas formas,
como en los lápices labiales, pinturas de uñas,
cremas de afeitar, shampoos y cremas para el cuerpo. Son los
emulsionantes de la pintura con la que pintamos nuestras paredes,
y son usados para el vidriado del barro y barnizado de cerámica.
Son parte importante en el proceso de estabilización
del latex, la elaboración del papel y de ceras pulidoras.
Las algas usadas para la extracción de alginatos son
diferentes en cada región. En las costas de California
se usa el género Macrocystis, en las costas
australianas el Macrocystis y Eklonia. En las
costas de Centro y Sudamérica se usan los géneros
Lessonia, Durvillea y Macrocystis.
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